martes, 22 de abril de 2025
PAUSAS ACTIVAS
PAUSAS ACTIVAS EN EL TRABAJO
- Reduce la fatiga: Las pausas activas ayudan a combatir el sedentarismo y l fatiga muscular, mejorando la concentración y rendimiento laboral.
- Previenen lesiones: Al movilizar las articulaciones y estirar los músculos, se reduce el riesgo de lesiones por movimientos repetitivos o posturas incorrectas.
- Mejora el estado de ánimo: La actividad física libera endorfinas, lo que contribuye a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo de los trabajadores.
- Fomentan la productividad: Al mejorar la concentración y la energía, las pausas activas pueden contribuir a aumentar la productividad en el trabajo.
- Mejoran la salud: Las pausas activas pueden contribuir a mantener una buena salud cardiovascular, mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos.
- Estiramientos de cuello: Girar la cabeza de lado a lado, inclinarla hacía los hombros, movimientos hacia arriba y abajo, etc.
- Estiramiento de hombros: Rotar los hombros hacia adelante y hacía atrás, estirar los brazos hacia arriba y hacia los lados, etc.
- Estiramientos de brazos: Esturar los brazos hacía arriba, hacía los lados, hacia al frente y hacía atrás.
- Estiramientos de piernas: Estirar las piernas hacia adelante y hacia atrás, hacer flexiones (sentadillas), giras los tobillos hacia adentro y hacia afueras, etc.
- Ejercicios de respiración: Respirar profundo, hacer inhalaciones conscientes lenta y suavemente, etc.
martes, 1 de abril de 2025
DÍA DEL TRABAJO
1º de Mayo Día del Trabajo
La conmemoración internacional del 1 de mayo como el Día del Trabajo, tiene su origen en la represión de una manifestación obrera en Chicago, Estados Unidos, ocurrida precisamente el primer día de mayo de 1886.
Las organizaciones laborales de muchos países refrendaron esa fecha como día internacional de la defensa de sus derechos y como una jornada de lucha, en la que expresaban sus demandas, entre las que destacaban, en aquel entonces, la reducción de la jornada laboral a ocho horas, la indemnización por accidentes laborales, la desaparición del trabajo infantil, la reglamentación del trabajo femenil, así como condiciones dignas y seguras de trabajo y el descanso dominical.
En México, durante la Revolución Mexicana, la Casa del Obrero Mundial, unificó a varias organizaciones obreras. Sus afiliados decidieron conmemorar públicamente el 1º de mayo como día internacional del trabajo a partir de 1913.
Ese año se celebró el primer desfile obrero el 1º de mayo, en el que participaron de más de 25 mil trabajadores.
Durante el periodo posrevolucionario, los organismos obreros mexicanos crecieron en número y fuerza.
Al paso del tiempo, la conmemoración del 1º de mayo se convirtió en una celebración tradicional, que pone de manifiesto, que la lucha por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores sigue vigente.
viernes, 29 de noviembre de 2024
COMUNICACIÓN EFECTIVA
LA COMUNICACIÓN EFECTIVA
La comunicación está a la base de toda interacción humana y por lo tanto afecta directamente nuestra capacidad de relacionarnos con los demás y por ende de lograr nuestros objetivos.
La Comunicación Efectiva y asertiva tienen el poder de persuadir a las personas. Se trata de transmitir ideas con fuerza y claridad, de manera que tengan el impacto que deseas en tu audiencia.
Si bien hay gran acuerdo respecto a la importancia de la comunicación, no se puede decir lo mismo respecto a cómo desarrollarla. Así que lejos de pretender darte un tratado de comunicación, hoy quisiera dejarte algunos consejos que en mi experiencia han resultado transformadores :)
Primera ley: Todo en ti comunica
Cuando conoces a alguien por primera vez, te formas un pre concepto de esa persona en milésimas de segundo, y vas tomando decisiones sobre ella, en base a dicho pre concepto, ¡sin siquiera darte cuenta!
Así como lo lees: Nuestras reacciones inconscientes son más rápidas y determinantes de lo que nuestro cerebro puede imaginar.
Pero, así como te sucede a ti, le sucede a todo el mundo. Por lo tanto, ten en cuenta que, quieras o no, todo en ti comunica.
Segunda ley: No es un tema de comunicación, sino de pensamiento
De la misma manera en que no podrás comunicar conceptos que no conoces, no has desarrollado aún o no tienes en la mente, tampoco podrás comunicar, si no puedes estructurar tus ideas. No podrás hablar de causa-efecto, si no sabes cuál es la causa y cuál el efecto.
Por supuesto, decir: “No, esa persona no tiene un problema de comunicación. Lo que tiene es un problema de pensamiento” suena muy fuerte. Mejor es decir una mentirilla blanca, ¿cierto?
Tercera ley: Escucha para entender y habla para persuadir
Es muy común que las personas escuchen para responder y, mientras se supone que te escuchan, lo que realmente ocurre es que están preparando un mensaje "arrollador".
Cuando por fin encuentran esa milésima de segundo en que la otra persona deja de hablar para inhalar un poco de aire antes de desfallecer, el ego reprimido suelta todas las ideas -que mientras más tiempo escuchó más largas serán.
Ese ego, ahora sí, secuestra la conversación esperando maravillar a su público con sabiduría inédita para recibir el gran aplauso.
Sin embargo, dado que sabemos que este tipo de comunicación casi nunca funciona como uno imagina...
te dejo algunos consejos para que reflexiones sobre cómo desarrollar tu comunicación para que sea efectiva 
Define qué es lo que quieres lograr con tu comunicación.
¿Aceptación? ¿Un puesto de trabajo? ¿Hacer reír? ¿Nada? ¿Dar una idea? ¿Persuadir a alguien de algo? ¿Y de qué exactamente? Etcétera… ¡Tener tu objetivo en mente es fundamental!
Conéctate con tus sentimientos.
Recuerda que todo en ti comunica, en especial lo que sientes. Si sientes cariño, entusiasmo, curiosidad, lo transmitirás. Pero si sientes celos, cólera, impaciencia, desapego, también lo transmitirás.
Pregúntate si la otra persona está lista para recibir lo que le quieres decirle.
¿Se sorprenderá? ¿Conoce el tema? ¿Le alegrará? ¿Le molestará? ¿Le solucionas algún problema? ¿Quiere escucharte? No des mensajes que, de antemano, sabes que no serán recibidos.
Logra sucesivos “síes” y evita cualquier “no”.
Para persuadir y lograr el objetivo de tu comunicación, anda de a pocos. Ten preguntas que te abran camino y vayas logrando que la otra persona responda “sí”. Cada “sí” es una victoria que facilita el siguiente “sí”.
Háblale a la persona correcta.
Averigua bien quién es quién, quién toma las decisiones, quién es tu amigo o amiga, etc. No hay peor cosa que desplegar tu estrategia de persuasión con la persona incorrecta, ya que es un esfuerzo desperdiciado.
Prepárate.
Lee ese informe, ten los datos a la mano, haz tu tarea diligentemente. Es clave que sepas lo que tienes que saber. También ten en claro qué es lo que sabes y qué no.
Sé honesto.
Cualquier indicio de falta de honestidad romperá la confianza y, con ello, cualquier comunicación. Es mejor pecar de desinformado y disculparte, que pecar de deshonesto tratando de tapar el sol con un dedo.
ADAPTABILIDAD
LA ADAPTABILIDAD
La adaptabilidad es una habilidad blanda cada vez más importante. Significa tener flexibilidad para actuar frente a nuevos escenarios y desarrollar tu capacidad emocional para sobrepasar las frustraciones que ocurren al salir de tu zona de confort.
Vivir dentro de tu zona de confort te da seguridad. Es un lugar donde te mueves como pez en el agua, con máxima eficiencia y mínimo desgaste. En esta zona, tú eres el experto y puedes predecir y prevenir magistralmente.
El problema de quedarte dentro de tu zona de confort es que frena tu crecimiento, te atrapa en lo habitual y te debilita para adaptarte a nuevos escenarios.
Por otro lado, salir de tu zona de confort implica un riesgo, genera angustia, estrés, desgaste, ineficiencia, miedo, ¡pánico! Afuera todo es nuevo y tu eres un novato, no puedes predecir ni prevenir, y sientes la ansiedad de la inexperiencia o el desconocimiento.
Entonces, ¿por qué alguien querría salir de su zona de confort? Pues porque la realidad es que el hábitat en que vives cambia continuamente, y tu zona de confort puede desaparecer por completo en cualquier momento.
Una buena capacidad de adaptación va a determinar cómo afrontas los cambios y cuán bien podrás aprovechar las oportunidades que se te presentan. Por lo tanto, no te queda otra opción (sostenible) más que desarrollar tu capacidad de adaptación. Esto requerirá un empuje adicional que te saque de tu zona de confort y te lance al vacío. O, por lo menos, así se siente.
La buena noticia es que hay estrategias para minimizar el impacto negativo del cambio y, más bien, sacarle provecho a las oportunidades que te trae. Aquí te lo explico:
Imagínate tres círculos concéntricos, donde el centro es tu zona de confort (verde), el medio es tu zona de aprendizaje (amarillo) y el borde es la zona de pánico (rojo).
Cuando tu situación cambia en exceso o demasiado rápido, tu zona de confort puede desaparecer y dejarte en plena “zona roja”. Aquí es cuando tus instintos de “luchar o huir” te secuestran.
Sin embargo, si tú amplías tus zonas verde y amarilla, no solo tendrás más tolerancia y estarás más preparado/a para entrar en la zona roja, sino que también tendrás que entrar mucho menos veces en ella, pues será relativamente más pequeña.
¿Cómo podemos desarrollar nuestra adaptabilidad?
Si tuviera que elegir tres recomendaciones para darte, serían las siguientes:
1. Aprende constantemente
Mantén siempre una mentalidad de aprendiz, una mente investigadora y una curiosidad de niño. Es clave que siempre estés aprendiendo algo nuevo, desde un curso formal hasta la lectura de libros, revistas especializadas, documentales serios, etc.
Libera tu curiosidad y ábrete a temas que normalmente no prestarías atención, a nuevas ideas y diversas influencias. Rompe tu rutina diaria y vive nuevas experiencias, quizás un viaje diferente, un nuevo hobbie o ese deporte que dejaste pendiente.
Aprende sobre lo que se viene, lo nuevo en tu entorno o cualquier tema novedoso. Esto te ayudará a adelantarte al cambio. Recuerda que, aunque no puedas influir en el cambio, sí puedes prepararte para él.
Pregúntate cada noche: ¿qué aprendí hoy? Y anótalo en una libreta para este fin.
2. Identifica tu zona de control
Analiza qué depende de ti, qué está dentro de tu zona de influencia y qué está fuera de tu control. Las leyes de la vida no tienen intención, orden o prioridad, simplemente se dan, así que sé plenamente consciente de ello y enfócate en donde puedas generar un impacto.
No trates de cambiar lo que está fuera de tu zona de control, ya que ese camino te llevará directo al fracaso y a la frustración. Concentra toda tu energía ahí donde puedes hacer una diferencia.
3. Ten una mentalidad positiva
¡No te quejes! Analiza la situación y busca soluciones. La queja te ancla al problema, te corta las alas y drena tu energía. Una mente positiva es consciente de los problemas pero se enfoca en buscar las oportunidades hasta que las encuentra.
Mantén el optimismo y no te centres solo en la “conclusión negativa”, la cual, efectivamente, podría ser negativa. Mira lo que aprendiste, reflexiona, observa los aciertos y beneficios. Agradece que no fue peor, aprende de ello y hazlo mejor la próxima vez.
La mentalidad positiva se transmite a tu entorno generando un impacto positivo que luego influye de vuelta en ti.
Finalmente, te comparto algo que me ha ayudado mucho y pienso que te puede ser útil a ti también: Pierde el miedo a conectarte con tu dolor, acéptalo con humildad y llóralo todo lo necesario. El duelo es fundamental para dejar salir el dolor y dejar espacio para la felicidad.
sábado, 3 de agosto de 2024
MPS CAPACITACIÓN
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miércoles, 3 de abril de 2024
Habilidades para el trabajo: ¿Qué son y cuáles son las más demandadas?
Mucho se habla de las “nuevas habilidades para
el trabajo”. Las exigen los empleadores desde industrias cambiantes
y que se actualizan casi al mismo ritmo en el que se actualizan nuestros
teléfonos inteligentes. En
nuestra sociedad actual la forma en la que trabajamos cambió con la
pandemia, y seguirá transformándose a partir
de tendencias como la expansión de la economía digital y las formas
de trabajo flexible, la globalización, la extendida longevidad de la población,
y la transición de los países hacia economías más verdes.
Estas
tendencias pueden tener tres efectos diferentes sobre los trabajos. Por un lado,
tienen el riesgo de “destruir”
ocupaciones; algunas estimaciones
hablan de que 65% de las ocupaciones son susceptibles a ser automatizadas, por ejemplo. Por otro lado, también pueden crear nuevos empleos, y, finalmente, pueden transformar las ocupaciones existentes. En todos los casos, se hace necesaria la construcción y
actualización de habilidades para el trabajo.
Pero ¿qué
son las habilidades para el trabajo? ¿cómo se pueden definir y clasificar a
grandes rasgos? y, ¿cuáles son las que están en demanda a partir
de las nuevas tendencias? Veamos.
¿Qué son las habilidades para el trabajo?
En el sentido más amplio, las habilidades son un conjunto de capacidades, competencias, atributos, talentos, y en algunos casos conocimientos, que caracterizan a las personas.
En el
contexto de la fuerza de trabajo, las habilidades son el conjunto de características que permiten a las personas
desempeñarse exitosamente y progresar en el mercado laboral. Naturalmente, están estrechamente relacionadas con lo
que necesitan los empleadores y las empresas en su mano de obra para llevar
adelante procesos productivos.
Son
diversas, y no se limitan a las competencias y conocimientos que adquirimos en
la primera etapa de nuestras vidas. Tengamos
presente que las habilidades para el trabajo se cultivan, desarrollan y
adquieren a lo largo de la vida, y
que el paradigma de estudio o entrenamiento en la primera etapa de la vida, y
solo trabajo en la siguiente, no se sostiene.
En la actualidad, los empleadores no solamente buscan perfiles que cumplan con los requisitos tradicionales como tener un título o grado académico, sino también trabajadores con adaptabilidad, y disposición de formarse continuamente para adquirir nuevas habilidades utilizando incluso herramientas flexibles de capacitación.
Tipo de habilidades para un trabajo
En términos generales se
pueden agrupar en tres grupos: habilidades
cognitivas, habilidades socioemocionales o blandas y habilidades técnicas.
Habilidades cognitivas
Se trata
de habilidades como la memoria y el pensamiento flexible, entre otras,
empleadas para pensar, leer, aprender, recordar, razonar y prestar atención. En
este grupo se pueden incluir también a las académicas: conocimientos
fácticos, conceptos, procedimientos y estrategias relacionados con materias como
matemática, lectura y ciencias.
Socioemocionales o habilidades blandas
Estas son
las habilidades que nos diferencian de los robots. Tienen que ver con las cualidades, actitudes,
creencias, rasgos de personalidad y comportamientos propios de un trabajador. También
se conocen como habilidades interpersonales o soft skills.
Son las
que le permiten al trabajador relacionarse con los demás, tales como la
comunicación, la negociación, la capacidad de resolución de problemas, el
pensamiento crítico, la empatía, el liderazgo para la coordinación de un equipo
de trabajo, el trabajo en equipo, la capacidad de adaptación al cambio y la
confianza.
Las
habilidades blandas son difícilmente reemplazables por máquinas. A lo largo de
la historia, lo que ha permitido que el empleo se mantenga a pesar de la
automatización de tareas es la creación de nuevas ocupaciones que solo pueden
realizar los seres humanos con habilidades blandas.
¿Cuáles son las habilidades del
Siglo XXI?
En un
mundo cada vez más tecnológico y automatizado, los empleadores
valoran mucho estas habilidades. Se miden en entrevistas de trabajo, y pueden
llegar a pesar más en la decisión final que la experiencia en el mundo laboral,
los títulos y los conocimientos.
Habilidades técnicas
Se trata
de destrezas laborales específicas directamente aplicables en una ocupación o
empleo. Su definición, por lo tanto, depende de la caracterización de un empleo
u ocupación, el perfil de competencias exigido para un puesto de trabajo, y las
tareas desempeñadas como parte de este.
Habilidades valoradas en el mercado laboral
Cada vez
más las empresas buscan, además de experiencia laboral y conocimiento, una
serie de cualidades que permitan al trabajador responder a las exigencias de
los procesos productivos. Veamos algunos ejemplos de habilidades y ocupaciones emergentes en
los últimos años:
Habilidades digitales
La demanda
de habilidades digitales en la región está en aumento de la mano del
crecimiento de la economía digital y el desarrollo de la tecnología.
El análisis de datos de la plataforma LinkedIn sobre el
comportamiento del mercado laboral en América Latina y el Caribe durante la
pandemia, lo confirma. La penetración de habilidades digitales tuvo un auge significativo en los últimos años, de forma más
notoria en los sectores de tecnología de la información, comunicación y medios,
entretenimiento, y educación.
Algunas
habilidades digitales valiosas en el mercado laboral de hoy son:
·
Habilidades de
mercadeo o marketing digital
Esta
habilidad laboral consiste en el manejo de prácticas relacionadas con la
comercialización de productos y servicios para un público objetivo por internet
y por redes sociales.
·
Manejo de
herramientas de desarrollo Web y software
En la
actualidad esta habilidad laboral representa una ventaja para quienes quieran
enfocar su carrera profesional en el desarrollo de herramientas relacionadas
con los avances de la tecnología e internet.
·
Habilidades
digitales creativas
La demanda
de habilidades de diseño gráfico por computadora, desarrollo de juegos y
animación han tenido un auge importante en los últimos años.
· Habilidades de teletrabajo
Desde hace
varios años, en algunas empresas ya existía la posibilidad de trabajar a
distancia de manera ocasional, o home
office. La llegada de la pandemia
convirtió esta modalidad de trabajo en una práctica común, y obligó a muchos a
convertir sus casas en oficinas, y a aprender a utilizar herramientas
tecnológicas para reunirse, trabajar y producir a distancia.
Habilidades socioemocionales o blandas
·
Negociación
Esta
habilidad es fundamental para la resolución de conflictos y muy valorada para
el trabajo en equipo. Los trabajadores deben saber argumentar una idea, ceder
cuando sea necesario, defender su posición y llegar a un acuerdo final.
·
Creatividad
Los
empleadores valoran tener empleados que empleen nuevas formas de contribuir con
el logro de las metas trazadas. Una persona creativa apuesta por la innovación,
genera nuevas ideas y alimenta su curiosidad.
·
Flexibilidad
para el aprendizaje
En los procesos de selección de personal, se consideran cada vez más perfiles que destaquen no solo por conocimiento técnico y la experiencia laboral, sino por la disposición a aprender, mejorar y crecer por medio de herramientas flexibles de capacitación como la Educación Técnica Vocacional, los MOOCS o los bootcamps, todas tendencias educativas con gran auge en la actualidad.
·
Capacidad de
adaptación
Es la
habilidad de los trabajadores para afrontar cambios y adecuarse al entorno.
Esta habilidad es muy valorada en el ámbito laboral en medio de las realidades
cambiantes que vivimos. Cada vez se necesitan más trabajadores que sean capaces
de buscar soluciones, tomar decisiones de forma rápida e incluso ser
“multitarea” cuando la situación lo amerite.
·
Toma de
decisiones
Una
habilidad importante en el ámbito laboral es saber actuar de manera ágil y
rápida ante los posibles problemas que se puedan presentar. La toma de
decisiones va más allá de elegir una opción entre dos o varias opciones.
Involucra identificar la situación, evaluar las diferentes vías que pueden
servir de solución y, finalmente, seleccionar e implementar soluciones para obtener
beneficios a corto y largo plazo.
·
Inteligencia
emocional
Es la base
principal de las habilidades blandas o soft
skills. Está relacionada con la
capacidad de manejar las emociones propias y del equipo de trabajo para tener
comunicación y relaciones interpersonales fluidas, y un buen ambiente
laboral.
·
Resiliencia:
En el
mercado laboral el trabajador debe tener la capacidad de superar los obstáculos
que afecten su productividad y aprender del fracaso. Un trabajador resiliente
sabe sobreponerse a los momentos difíciles, evita cometer los mismos errores, y
enfrenta con una actitud positiva las adversidades. También aprovecha las
nuevas oportunidades que surjan en el camino.


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